miércoles, 21 de mayo de 2014

Dicen que me gusta divagar...



Ahora que no existes
podría ser cruel, podría elegir el mal camino
y dedicarme a pensar en el ayer y no en lo que viene.
 Podría usar el tequila como aroma
y despreciar a todo el que me importune.
 Podría destrozarles la vida,
podría elegir otra salida,
podría elegir otra bebida,
pero haga lo que haga
no será lo mismo, porque tú no estarás ahí para compartirlo conmigo,
ni las venganzas ni los abrazos, ni las gracias ni los llantos,
ni los besos ni los puñetazos,
no estarás para observarme en silencio fíjamente y decirme con esos ojos azules
lo mucho que apruebas mi actitud, lo mucho que me entiendes.
No estarás ahí para quedarte dormido sobre mi barriga mientras pienso
en cómo solucionar el problema que ha llegado.
Tampoco estarás ahí para exigirme con tus ronroneos
que siga adelante pase lo que pase.

Tú,
tú eras lo único que lograba calmar a la fiera que llevo dentro,
tú eras el único que podía hacer que mis llantos cesaran
con solamente posar tu patita sobre mi pecho y tu mejilla contra la mía.
 Tú eras el único ser vivo capaz de transmitirme tanta tranquilidad
que era imposible sentirse indignado, cabreado u ofuscado.

Y ahora estoy mal
por ti
y no puedo tenerte a ti,
a mi método para dejar de estar mal.

Dime cómo superarías tú eso
y te prometo que lo intento.
Te prometo que intento olvidarme de cómo olías,
de cómo maullabas a las tres de la madrugada
o de cómo ronroneabas mientras acariciaba tu pelo,
tu tacto, el cual aún me se de memoria.

Te prometo que aunque sea lo que más me duela,
olvidar tu existencia física, lo haré, lo haré por ti,
solamente me lo tienes que pedir.

Pero cariño,
tampoco estás aquí para pedirme eso
y ya las palabras que me dice la gente no me sirven,
desde el primer momento,
desde el maldito primer momento en el cual te perdí
me di cuenta de que lo que había perdido era lo mismo que me ayudaba a sobrevivir,

Éste texto es tan divagante como yo cuando hablo de ti,
de mi, de tu nariz y de tu cola inquieta,
es tan efímero como si ahora yo intentase imaginarte y moviera la mano
haciéndo ver que te acaricio, para así, retrasar ese momento
en el cual me voy a olvidar de tu olor y de lo que se siente al acariciarte suave y repetidamente.

De tus ojos cerrados alcanzando el climax, valorando mis caricias.
No es posible.

Y aunque hayan días grises
yo saldré a la calle
y lloraré bajo la lluvia porque son éstos los mejores días.
Porque es cuando más cerca te siento.
Porque es cuando menos siento que miento, sonriendo, evitando hablar de ti, evitando llorar...

Ahora es cuando me seco las lágrimas y sonrío, ¿no?

-Mene Black

A mi gato, Golfi.

jueves, 15 de mayo de 2014

"Yo te amo y tú amas mi dolor"



Me preguntan hoy por ti
y ya no sé ni qué decir,
me recuerdan que morir
a veces es sinónimo de vivir.

Ese maldito recuerdo ya se confirmó
y todo lo que tú y yo teníamos se proclamó,
me enseñó a tener valor
dentro del temor.

Para ti
será todo lo que escriba,
para ti
será todo lo que viva.

Quédate conmigo
cuando en las noches tenga frío,
dame un incentivo
para no olvidar lo vivido.

Llora conmigo,
recordemos todo lo prohibído,
dejemos que el dolor pueda conmigo
aunque sea altamente nocibo.

Tú me llevas al terreno
justo donde se juega lo que quiero,
me arrancaste lo sentido,
eso ya lo has conseguido.

-Donde, cuando y como quieras-

"Por ti me olvido de mi" 


-Mene Black

A mi gato. 

viernes, 9 de mayo de 2014


Lo que más me asusta de tu ausencia
es lo efímero que te siento,
solías ser tan tangible...
has pasado de un estado a otro
y ni si quiera dejaron que nos despidiesemos
como era debido...
¿ahora qué eres?
¿cómo te encuentro?

-Mene Black

A mi gato.

sábado, 26 de abril de 2014

Carta a mi respiración, a mi vida, a mi gato.



De qué sirve que mi corazón lata
si tú no puedes apoyarte en él para sentirlo,
si sólo latía para y por ti,
si cierro los ojos y noto que estoy acariciándote.

Estoy mirando todas tus fotografías
y para qué engañarte,
¡qué tortura, qué dulzura!

De qué sirve querer cuidarte
cuando ya no podré volver a hacerlo,
y para qué engañarte,
sin ti no estaré lógica.

Estoy queriéndote sin ti
y para qué engañarte,
solamente me hieres, me mueres.

Pero para qué engañarte,
sin ti no,
sin ti no río igual,
sin ti no amo igual,
sin ti no respiro igual,
sin ti no decido igual,
sin ti todo me sale mal.

Toda la vida,
te dije toda la vida...
...
Ahora me la has quitado,
ahora, que ya no estás a mi lado,
ahora, que ni si quiera podría cantar cuánto te he amado,
ahora, que ni si quiera podría escribir cuánto te he llorado,
necesitado.

No puedo.
Respiro y me ahogo,
vivo y me muero.
Duele.
No verte de madrugada.
No hay consuelo.
Tirada en el suelo.
No tenerte.
Miedo.
Lo que me dabas.
No tengo nada.

Hoy estoy,
hoy me voy,
ven a por mi.

-Mene Black

viernes, 11 de abril de 2014

.


Antes de ti

antes de ti nada.
Ni la Luna me aullaba así
ni mi corazón sentía el vivir.

Antes de ti
ni supliqué
ni cedí
ni amé.

No me gustas

ni cuando callas
ni cuando estás ausente.
 No había un "vayas donde vayas"
ni el amor era buena gente.

-Mene Black

martes, 28 de enero de 2014

Por huír,


Por huír
despedaza cada núcleo de mi ser,
por huír
canta la nota más alta mientras escuchas
lo que quieres oír de mis labios.

Por huír
no me rescates ésta noche
y prepara todo bien,
entonces ven,
ven en la noche más fría
y llévame al Sol.

Por huír
mintamosles a todos
y hagamos ver que son inteligentes,
por huír
dedícame cada una de tus carcajadas
y vuelve mi locura más tangible,
por huír
huyamos a algún lugar donde jamás puedan importunarnos.

Pues por huír,
dedícame la canción más bonita que hayas escuchado
y enséñame todo lo que sabes de la vida.
Por huír, mi amor,
entiende éstas líneas
y tradúceme lo que hicimos anoche bajo las sábanas.

-Mene Black

Imposible no saberte


Dime cual es el motivo de tu saciedad
porque todo te sale de dentro,
dime el secreto de tus gritos
porque de quererte saber no me arrepiento.

Y tú despacio rompes mi Alma
con un largo movimiento de cintura
y yo no estoy asustado,
sólo incrédulo.

Ésta es la razón por la que me empeño
en catalogarte de invencible, infalible.

Nací para decirte que te quiero,
y nadie puede oír ese poema
y nadie tiene idea de ésto.
Es cierto que puedo saberte
y beberte.

Me preparo para lo que no temo
mientras tú continúas siendo invencible,
y cambias mi mente
y no me dices cuando me encontraste.

Pero me aseguras que nada es imposible
y que aún no tengo idea de nada,
pero yo, tan pequeño,
quiero más,
te prometo que puedo.
No puedo no saber nada
cuando te siento encima mío
siendo mi cuerpo
y construyendo mi mundo.

Imposible no saberte.

-Mene Black

domingo, 12 de enero de 2014

Tu amor, mi cura



Me enseñas a callar,
se me olvida llorar.

Me enseñas a reír,
se me olvida sufrir.

Me enseñas a galopar,
se me olvida forzar.

Me enseñas a amar,
se me olvida follar.


Me enseñas a luchar,
se me olvida criticar.

Me enseñas a cantar,
se me olvida gritar.

Me enseñas a escribir,
se me olvida morir.

-Mene Black

Follar ideas y arropar puñetazos



Verás,
son éstos humanos
los que sin más
me atan,
me atacan,
me follan las ideas
y me arropan los puñetazos.

Y escribo éstas dos últimas líneas
teniéndo constancia soberbia
de que muy pocos de ellos que lo lean
entenderán con exactitud lo que he querido decir.

Follar ideas
 y arropar puñetazos,
callarme la boca sutil y brutalmente,
espero,
y de verdad espero, que con ésta mísera aclaración
alguno más lo haya captado.

-Mene Black

miércoles, 20 de noviembre de 2013

y...


Te dije que no me enamoraría
y me enamoré en ese mismo instante,

te aseguré que no me iría
y me fuí cuando más me necesitabas,

te prometí que te protegería
y te destrocé el corazón,

te aseguré que te daría toda mi vida
y sólo te arrebaté la tuya,

te quise bajar las estrellas
y logré que las odiases,

te dije que te acariciaría la espalda cada noche
y tú ahora acaricias tus heridas desgarradas en carne viva,

te pregunté esa noche si me querías
y me tendrías que haber dicho que no.



-Mene Black